El dragón es un motivo relativamente reciente en el bordado serrano de Mogarraz, incorporado a la iconografía local a partir de la segunda mitad del siglo XX. A diferencia de otros animales, su simbología principal es la combinación cultural, es decir, la fusión de diversas mitologías ancestrales. Por lo tanto, el dragón representa la mezcla de tradiciones que han llegado a la región.
Un rasgo distintivo de su representación es el estilo de bordado, ya que se suele realizar en tonos monocromáticos (un solo color, como azul, verde o rojo) y se presenta de forma aislada, sin mezclarse con otros motivos.